“Si queremos que nos respeten como gremio debemos portarnos como profesionales” sobre cannabis medicinal en Colombia

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La marihuana medicinal, o mejor llamada cannabis, se ha ido abriendo poco a poco un espacio en la sociedad, dejando de lado el estigma social y mostrando sus propiedades curativas. Hablamos con Dante Picazo y su equipo en Colombia, quienes vienen a impulsar fuertemente el cannabis medicinal desde tres frentes: educación, apoyo a cultivadores y mejora de las leyes.

Entrevista por Ruby Hernández

 

¿QUÉ PROPUESTA TRAE PHARMACOLOGY UNIVERSITY?

Somos una empresa de un poco más de 10 años y nuestra razón de ser era porque en ese momento el cannabis estaba en manos de un grupo que solo la utilizaban de forma recreacional, nadie estaba explorando la parte medicinal. En esa época se necesitaba mejores leyes, financiamiento, al igual que hoy pero en mayor proporción, y nadie estaba viendo este negocio porque los consumidores solo eran vistos como drogadictos. Entonces, nosotros vimos una gran oportunidad porque ya sabíamos de las grandes propiedades medicinales del cannabis y sobre todo que no tiene efectos secundarios.

Vimos la necesidad de que el paciente que fumaba la flor del cannabis se comunicara con un médico tradicional y se vieran de forma diferente entre ellos para descubrir una opción medicinal, porque mucha de la gente que fuma la flor de cannabis no lo hace solo por diversión, sino porque empíricamente encontró una soluciones para sus dolores, su depresión, etc., pero esto requiere de un acompañamiento profesional.

 

¿QUÉ LOS MOTIVÓ A INICIAR ESTA LABOR?

En nuestro equipo tenemos médicos de todo tipo, psiquiatras, farmacólogos y otros, y vimos la gran oportunidad de explorar este mundo. También vimos la posibilidad de compasión en miles de personas que sufren de enfermedades muy dolorosas que debilitan su vida, que tienen que convivir con los efectos secundarios de los medicamentos que toman y pensamos que era una oportunidad de ayudar a los enfermos.

 

¿CÓMO ES EL PROCESO DEL CANNABIS EN EL ORGANISMO?

Hace aproximadamente 40 años se descubrió que los seres humanos tenemos un sistema llamado endocanabinoide que está encargado de regular los otros sistemas, ya que muchas cosas afectan nuestro sistemas internos. En el cuerpo tenemos muchos receptores y la planta tiene también endocanabinoide que actúa de la misma forma, entonces cuando entra canabinoide natural al cuerpo se prenden a los receptores y estos van a la parte del cuerpo que lo requiera y van reparando lo que encuentre.

Hay una cantidad indefinida de canabinoides en el mundo, no hemos logrado establecer la cantidad exacta. Uno de los canabinoides se llama THC, éste va directamente al cerebro y es el que da un sentido eufórico a la persona, generalmente el que se usa con fines recreativos. Otro se llama Canabidol o CBD, ese no va al cerebro sino que se reparte por el cuerpo y es un gran desinflamatorio entre otras cosas. Este es el utilizado como medicinal por las capacidades que tiene de ayudar a sanar.

Por ejemplo, para la epilepsia se utiliza solamente un 1% de THC que actúa en el cerebro y permite calmar las convulsiones, el Canabidol no existe en tanta cantidad en la planta, entonces se requiere cultivar plantas con más CBD que THC. Para matar el dolor se requiere 50% de THC y 50% de CBD y para cáncer se requiere utilizar el Canabicrom. Cada uno trabaja unas funciones diferentes en el cuerpo y se debe usar en dosis diferentes según las características de la persona.

 

¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE EL CANNABIS RECREATIVO Y EL MEDICINAL?

La definición de una droga es que si llega al cerebro y provoca un resultado es una droga, tal como sucede no solo con el cannabis. La diferencia es que no se vende en un callejón a escondidas que daña a las personas, que los pone en problemas y que es consumido sin ninguna responsabilidad. El cannabis medicinal es una droga controlada, que es tratada por profesionales y puede salvar vidas, por lo tanto lo consideramos más un medicamento.

Actualmente los gobiernos y las asociaciones médicas la están empezando a aceptar como medicamento. Ya hay dos medicamentos aceptados mundialmente que son hechos a base de cannabis, uno para la epilepsia llamado Epilotex y el otro se llama Satibex que es para esclerosis múltiples y ese tipo de enfermedades.

Es droga de la calle si se usa de mala forma y es un medicamento si salva vidas.  Para mí el cannabis tiene 3 dimensiones: el de la calle, que se hace de forma peligrosa; el casero, que requiere mejorar sus procesos; y el medicinal, que es profesional. Pero todos deben ser tratados de forma diferente, porque todos forman parte de la sociedad.

 

¿CÓMO VE EL TEMA DE LEGALIZACIÓN EN COLOMBIA?

Nosotros hemos tenido reuniones en Colombia con la División de Estupefacientes, los ministerios de Salud, de Educación, de Agricultura y hemos estado cabildeando por este proyecto. Realmente la recepción ha sido muy buena, nos hemos encontrado con gente maravillosa, muy inteligente, que entiende la necesidad de nuestro proyecto porque ve los beneficios sociales que tiene.

En los ministerios en Colombia hemos tenido una gran recepción, vemos gente llena de ganas de superar sus crisis, que ha hecho cosas increíbles, por ejemplo, por los venezolanos a quienes les ha abierto las puertas, vemos en Colombia gente ‘echada para adelante’ con ganas de hacer muchas cosas. No hay precedentes de este medicamento en Colombia, pero sí la gente es muy perceptiva.

Por ejemplo las cosechas deben pasar por análisis de laboratorio para asegurar su calidad, si tengo mi familiar enfermo voy a preferir el medicamento analizado y que garantiza su calidad, y eso aún no lo regula la ley, por lo tanto es necesario mirar los detalles del proceso para garantizar que el cannabis cumpla con su función medicinal, porque si la mata no es bien tratada,  puede hacer daño al paciente. La mata de cannabis es muy delicada, se infecta fácilmente, debe estar aproximadamente a 6 metros de distancia una de otra y las condiciones de humedad, del aire deben ser las adecuadas.

Si queremos que nos respeten como gremio debemos portarnos como profesionales, un cultivo, un laboratorio, no puede estar sucio, ni con animales, ni áreas de contaminación. Deben seguirse las normas para tener un producto de calidad.

 

¿QUÉ HA SIDO LO MÁS DIFÍCIL DE ESTE PROCESO?

Colombia es un país que tiene una historia dolorosa con las drogas, entonces es imposible decirle a un ser humano que fue víctima de la violencia por drogas que ahora esa droga es el medicamento que salvará su vida.

Tenemos un lema que justamente me lo dijo una colombiana “lo que ustedes quieren hacer es escribir un renglón en la historia del cannabis que no esté bañado en sangre” y justamente es lo que queremos, llevar esta idea al Senado, al Congreso, al paciente, al hospital, ayudar a hacer la diferencia en salvar vidas, es una tarea incalculable.

No importa qué tan difícil sea, éste es un trabajo, es gratificante y nos encanta. Si solo se tratara de hacer dinero sería diferente, pero hace falta la compasión hacia el paciente, la labor es mucho mejor.

Es un camino lento, muy cuidadoso pero tenemos mucha experiencia e información que la hemos transmitido y la recepción ha sido muy positiva, por ejemplo en fincas o centros de cultivo debe haber rejas, cámaras, protección; esas cosas requieren legalización y sobre todo concientización de la gente. Aunque la ley en Colombia está muy bien escrita al detalle, nosotros tenemos experiencias de otros países que pueden servir para mejorarla.

Estamos preocupados por que el negocio sea bien organizado, que los productores transportadores y demás empleados estén en las mejores condiciones y que este negocio del cannabis medicinal no se convierta en otro cartel y sus empleados tengan que sufrir lo misma historia.

 

¿TIENE FUTURO CÓMO NEGOCIO?

Esta va a ser una gran industria, va a ser un muy buen negocio, va a generar mucho empleo, y buenas ganancias. Tenemos Colorado, por ejemplo, donde este negocio está pagando becas de estudiantes, ayudando a los adictos a su recuperación y devolviendo impuestos a los productores.

Pero hace falta mucha educación, porque algunos médicos han pensado que se trata de tener una bolsa con marihuana y darle a cada paciente su bolsita con la dosis, y claramente no es así. Se trata de un medicamento procesado, que se presenta en diferentes formas. Por eso la educación es primordial, pues los médicos son quienes tienen que definir las dosificaciones y la forma de uso. El cannabis se puede ver en pastillas, geles, cremas, spray, inclusive a pacientes con cáncer de colon se les está empezando a dar supositorios con efectos excelentes.

 

¿POR QUÉ LOS ESTUDIOS CIENTÍFICOS NO HAN SIDO TAN VALIDADOS HASTA EL MOMENTO?

Hay estudios en los últimos 17 años, pero no han sido valorados por los gobiernos básicamente porque no estaba legalizada y no se permitían hacer estudios en un producto que no es legal. Entonces se realizaban estudios empíricos muy buenos y serios, pero tristemente no han sido aprobados hasta ahora.

Pero más valioso que un estudio validado hasta el momento es las experiencias. Si yo tengo un familiar enfermo, que lleva años sufriendo, y encuentro un medicamento que le da calma, que lo mejora y que le da la expectativa de vivir en mejores condiciones, el estudio validado o no pasa a un segundo plano porque lo que vale en ese caso es mi experiencia personal.

Somos un puente entre las leyes, los enfermos y los médicos y somos la nueva cara del cannabis medicinal, damos clases y las certificamos, hemos trabajado en muchos países, en América sobre todo, con muy buenos resultados.

Esperamos poder dejar en Colombia una huella imborrable y ayuda a este maravilloso país con un producto natural que puede salvar vidas. En el seminario que dictaremos el 30 de septiembre en Bogotá podremos resolver más inquietudes y ampliar el tema para todos los interesados. Además, estamos en una fuerte campaña de capacitación a cultivadores, médicos y consumidores para que se haga de forma responsable y efectiva.

 


Sobre Ruby Hernández

Comunicadora social y periodista de profesión, escritora por pasión. Intento pensar diferente y ver el otro lado de las historias. Busco buenas ideas en el cine y en la lectura para construir historias interesantes. Creo que siempre tenemos algo que decir.

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