Serie: Entre mar y río

Por John Molinares | @johnmolinares_

Rodeando la ciudad por la Vía 40, pasando por la industria barranquillera, atravesando Las Flores, barrio donde desaparecen los suelos de concreto y las piedras de calizo se sienten bajo los zapatos, se llega a Bocas de Ceniza.

 

Costero. De lado a lado. Caminando recto, casi que desde el barrio hasta la punta, hay unos viejos rieles que aun sirven como medio para los “carritos” que evitan un par de horas de trayecto.

 

A la izquierda, las aguas del mar se levantan por el viento al estrellarse contra los bordes de caliza. A la derecha, la corriente del Río Magdalena va llevando todo a su paso: plantas de mar, desechos o algún pobre animal tieso. Aun así, es una maravilla ver a esos gigantes con nombres foráneos rompiendo la corriente. Hacen que uno se sienta pequeñito.

 

Caminar siempre es un esfuerzo. La brisa te tambalea de un lado a otro mientras el rocío del mar deja sentir la sal en la boca. Es increíble cómo uno llega a sentir tranquilidad, como si ningún pensamiento pudiese contra el viento y cayera al agua. Tranquilidad cruda.

 

Aun cuando el final del camino está lejos, el tiempo no se siente. La fresca brisa relaja todo: el parcial, el amor, la plata. Nada más en qué pensar que en lo bien que se siente; el sonido del agua es como un arrullo.

 

Varias tiendas –para la sed comprometida en el camino-, niños bajo la sombra de un techo de zinc, perros que dan envidia –con tal brisa y buena sombra están “ganaos”- y uno que otro pescador de piel brillante con su carrete de nilón y su carnada secando al sol. Estos son los personajes del camino.

 

Al final, el color gris es todo aquello que se ve de allí hasta el horizonte. El mar y el río abrazan sus aguas. Aguas de color ceniza.

 

 

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Sobre John Molinares
Nacido en Barranquilla (1994), desde niño se ve inquieto y distraído. Al ir creciendo encuentra un foco de atención muy fuerte en las artes: la lectura, la pintura y la música. Después de incursionar en estas se decide por la música como expresión artística, sin dejar de lado los mundos escritos. Músico y fotógrafo, se desempeña como profesor en diferentes áreas, pero desarrolla simultáneamente la fotografía comercial y artística, a la cual busca darle distintos trasfondos.

Portafolio: www.instagram.com/mofoto_

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