Fútbol y religión ¿Amigos y rivales? | Opinión

CompartirShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone

Por Beto Rosero

Esta ha sido la pregunta que me he venido haciendo desde que me enteré de la visita del papa Francisco a Colombia. Es el tercer papa que visitaría el país, el primero fue Pablo VI en 1968  y el segundo Juan Pablo II en 1986. Ahora, próximos a terminar la segunda década del Siglo XXI llegará Francisco, el primer papa Latinoamericano, argentino y seguidor del Club Atlético San Lorenzo, lo cual genera mayor cercanía con nuestro país.

Todas estas visitas han sido políticas y han sido noticia nacional e internacional. ¿Quién no recuerda el video del papa Juan Pablo II rezando en armero? Son imágenes poderosas que se mantienen en el imaginario colectivo. Para la iglesia católica es importante y necesario mantener seguidores del catolicismo en el continente, sobre todo en épocas de crisis, y conflictos políticos y religiosos como los que vive Europa con el estado islámico. Latinoamérica es uno de los lugares en el mundo con más feligreses en el catolicismo, existen aproximadamente 400 millones de católicos en el continente según Annuarium Statisticum Ecclesiae. Eso significa que casi el 50% de los católicos en el mundo se encuentran acá, y seguramente Colombia brinda gran parte de esas millones de personas.

La visita del papa ha sido noticia en el país desde hace muchos meses, las campañas publiciitarias en televisión, internet y radio no han parado. En las calles y en los paraderos de buses hay afiches sobre la llegada de Francisco. El Aeropuerto Internacional El Dorado se está preparando para recibir miles de turistas y extranjeros durante la visita. Incluso en algunos medios salió la noticia de que la visita costaba 10 millones de pesos por minuto, pero a nadie le interesa, es el papa. Sin embargo, aunque parezca mentira y aunque hayan pasado más de 30 años para que llegara un nuevo papa al país, la llegada del sumo pontífice parece tener un rival: el fútbol.

Francisco llegará a Bogotá el miércoles 6 de septiembre a las 4:30 p.m. La selección Colombia enfrentará a Brasil en Barranquilla el martes 5 de septiembre a las 3:30 p.m. Justo un día antes. Colombia se encuentra de segunda en la tabla de posiciones para ir al mundial de Rusia 2018. Tiene 24 puntos y jugará contra Venezuela y Brasil en las próximas semanas. Dos encuentros, que además de fútbol, tienen mucha política de por medio. La situación entre Maduro y Santos cada vez está más crítica y la Conmebol incluso advirtió al gobierno venezolano de que si no había seguridad, el partido se jugaría en otra ciudad. Para que una selección de la Conmebol pueda ir al mundial se necesitan mínimo 27 puntos, o sea que la selección debe ganar a Venezuela y a Brasil. Si gana ambos asegura el cupo, y si gana por lo menos uno de los dos encuentros ya tiene un pie en el mundial. Eso quiere decir que el encuentro frente a Brasil en Barranquilla significa posiblemente la clasificación de Colombia al mundial de Rusia. Es un partido que nadie se quiere perder. Colombia contará con sus mejores jugadores: James, Ospina, Falcao y hasta Chará, la nueva estrella del Atlético Junior.

Ni siquiera los dirigentes políticos del país se quieren perder el encuentro. Efraín Cepeda, presidente del senado, anunció que ese día no habrá sesión del congreso por el partido de fútbol. La pregunta es ¿qué será más importante por esos días en Colombia, el fútbol o la religión? Eso lo sabremos cuando los medios de comunicación nacionales se den gusto en la parrilla. Seguramente solo se hablará de fútbol y de religión. No me sorprendería si algún periodista le pregunta al papa sobre el partido. Quizás ninguna otra cosa en el país va a tener más importancia durante esa semana. Los medios de comunicación, como siempre lo han hecho, decidirán de qué se hablará, y qué se debe saber esos días. Incluso el fútbol, con su poder mediático, podría tener un canal propio en el país: Canal Premium. El país estará envuelto en una cortina de humo como lo ha estado durante gran parte de su historia. Karl Marx alguna vez escribió que la religión era el opio del pueblo, muchos años después varios escritores, como Arnulfo Arteaga agregaron que en el siglo XXI no era la religión sino el fútbol. Colombia vivirá el poder de ambos durante la primera semana de septiembre. Solo queda recordar lo que Neil Postman, autor norteamericano, dijo alguna vez sobre los medios: Desinformación no significa información falsa, en realidad significa información engañosa e irrelevante que nos crea la ilusión de saber algo, pero que de hecho nos lleva a alejarnos del conocimiento.


Sobre Beto Rosero
Comunicador. Co-fundador y Co-editor de Revista Sentidos.

CompartirShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*